Hace muy poco escribimos sobre cuándo nació el primer bolso, pues la marroquinería en su forma más simple nació también en la Prehistoria, ya que fue el principio del uso de las pieles en su forma más elemental.

En la Prehistoria, los humanos estaban desprotegidos ante las adversidades climatológicas. Esto obligaba a que no pudiesen moverse a zonas más frías y en ciertas épocas debían estar prácticamente recogidos para evitar enfermar.

 

El uso de las pieles de los animales que ellos cazaban empezó a usarse para protegerse de las inclemencias y poder así tener una vida más cómoda y para construir chozas, bolsos, calzados e incluso cuerdas.

En los primeros tiempos las pieles tenían un curtido muy básico. El uso de piedras y hueso ayudaba a la flexibilización de las pieles y su limpieza pero no aguantarían más que unos pocos meses.

De esta forma comienza la historia del ser humano con la piel que llega hasta nuestros días, en esta semana iremos viendo algunos ejemplos de cómo ha sido ese viaje, cómo ha ido mejorando el curtido de la piel y los diferentes usos que se ha dado a la piel.