La variedad existente de pieles que se usan para confeccionar artículos es muy amplia, de ahí que se haga una selección según la calidad y textura.

Los más clásicos pueden ser vacunos, ovinos pero no son los únicos, existen entre otros los de cocodrilo y serpiente que son también muy usados y algunos menos conocidos como puede ser la piel de pescado.

En esta entrada, vamos a hablar de dos de los tipos más conocidos y mostrar que factores influyen en la calidad de su cuero.

cuero vacuno

El cuero de vacuno

Esta piel da muy buen resultado y se puede usar para hacer unas confecciones de gran calidad. Aun así, debe tenerse en cuenta ciertos aspectos como que la piel de un animal joven es mejor que la de un animal de avanzada edad.

También hay que tener en cuenta la alimentación del animal y a qué se destina este. Es importante que el animal no haya sido alimentado para conseguir masa muscular y que tampoco se destine a realizar mucho trabajo físico ya que en estos casos el cuero que se consigue no llegará a la calidad recomendada.

cuero ovino

Ovino

Las pieles ovinas son muy buenas para la confección de guantes, bolsos y zapatos, que siempre dependiendo de la calidad del cuero pueden ser de una calidad exquisita.

Al igual que ocurre con el vacuno, la edad del animal influye mucho y aunque puede ser utilizado para confeccionar productos, un animal más joven dará como resultado una piel de mayor calidad.

Las razas ovinas se crían para conseguir carne o lana. Curiosamente, la piel ovina de mayor calidad se consigue de aquellas que su lana es de baja calidad.

A todo lo dicho hay que añadir que el cuidado que se tenga con el cuero crudo del animal va a influir notoriamente en la calidad de esta.